Publicado el 27/05/2025 por Administrador
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La secretaria general de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), Yenny Aracely Pérez, ha lanzado una advertencia contundente al gobierno mexicano: el aumento salarial prometido y la reforma educativa siguen estancados, mientras los docentes del país enfrentan condiciones laborales cada vez más precarias.
Durante una reciente asamblea en la Ciudad de México, Pérez criticó con firmeza el incumplimiento de los compromisos adquiridos por las autoridades federales con el sector educativo. Aseguró que el discurso oficial, que presume avances en educación y bienestar, contrasta de manera alarmante con la realidad que se vive en las aulas y en los hogares de miles de trabajadores de la educación.
“El poder adquisitivo del magisterio se ha desplomado. El salario que percibe un docente hoy no alcanza para garantizar una vida digna. Mientras tanto, las autoridades se limitan a hacer anuncios sin impacto real”, afirmó la dirigente.
En su intervención, también abordó el estancamiento de la reforma educativa, señalando que las transformaciones estructurales prometidas siguen sin materializarse en cambios concretos para alumnos y maestros. “No hay una verdadera apuesta por la educación pública. Seguimos con programas improvisados, carencias en infraestructura escolar, y una profunda desigualdad entre regiones”, enfatizó Pérez.
Además, denunció que miles de maestros continúan contratados bajo esquemas temporales o sin prestaciones, lo que vulnera sus derechos laborales y compromete la estabilidad del sistema educativo. “La precariedad no puede ser la norma para quienes forman a las futuras generaciones”, sostuvo.
La CNTE también criticó la creciente carga burocrática impuesta a los docentes, el control excesivo sobre su labor pedagógica y la falta de reconocimiento profesional. Pérez denunció que la voz de los maestros ha sido sistemáticamente ignorada en la toma de decisiones educativas, y exigió que el magisterio sea incorporado de forma real a las mesas de diálogo nacional.
“No queremos simulaciones. Queremos ser parte activa de la construcción de una política educativa incluyente, con justicia laboral y equidad territorial”, expresó la líder sindical, quien además condenó el uso de la fuerza pública para reprimir protestas pacíficas en varios estados del país.
Ante este escenario, la CNTE anunció un plan de movilizaciones que incluye jornadas nacionales de protesta, paros escalonados y llamados a la unidad del gremio docente. “Si no hay respuestas claras, saldremos a las calles. Sin justicia para los maestros, no hay transformación verdadera”, advirtió Pérez.
Su mensaje ha reavivado el debate en torno a las prioridades del gobierno en materia educativa y pone de relieve una vez más la desconexión entre los discursos institucionales y las demandas del sector. Mientras tanto, millones de estudiantes siguen esperando una reforma que coloque al aprendizaje, la equidad y la dignidad docente en el centro del sistema.