Publicado el 16/05/2025 por Administrador
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El Festival de Cannes 2025 ha arrancado con fuerza, reuniendo a las grandes figuras del cine mundial en una edición donde el arte, la emoción y el compromiso político comparten protagonismo. Robert De Niro y Juliette Binoche, dos leyendas vivas del séptimo arte, encabezaron una jornada inaugural cargada de simbolismo y discursos que fueron más allá del glamour habitual de la alfombra roja.
De Niro, ovacionado de pie por el público del Grand Théâtre Lumière, recibió la Palma de Oro honorífica de manos de Leonardo DiCaprio. En un emotivo discurso, el actor neoyorquino no se limitó a agradecer el reconocimiento, sino que aprovechó el escenario para criticar duramente a Donald Trump, a quien tildó de “presidente filisteo” por su desprecio hacia la cultura y las artes.
Por su parte, Juliette Binoche, presidenta del jurado este año, también dio la nota con un mensaje cargado de sensibilidad. En un vestido de alta costura de Dior confeccionado en más de 200 horas de trabajo, la actriz francesa recordó a la fotoperiodista palestina Fatima Hassouna, fallecida en Gaza, como símbolo del valor del arte frente al horror. “El cine no es evasión: es memoria, es denuncia y es resistencia”, afirmó desde el escenario.
La programación de esta 78.ª edición destaca por una selección diversa y comprometida. El director gallego Oliver Laxe sorprendió con su película Sirât, una producción introspectiva que narra el viaje de un padre y su hijo a través de Marruecos en busca de una joven desaparecida. La crítica ya la señala como una de las candidatas fuertes a la Palma de Oro.
No faltó la representación latinoamericana, con rostros como Gael García Bernal, Eva Longoria y el director mexicano Carlos Reygadas desfilando por la Croisette. Cannes continúa siendo una plataforma vital para el cine de autor latino, que cada año conquista más espacio en la programación oficial.
El festival también ha sido escenario de tensiones geopolíticas. Binoche cuestionó públicamente la reciente propuesta de Trump de imponer un arancel del 100% a las películas extranjeras que se exhiban en Estados Unidos, calificándola como una “estrategia de protección personal disfrazada de política comercial”.
Más allá de las proyecciones y el glamour, esta edición de Cannes ha logrado recuperar su voz crítica, aquella que siempre acompañó al festival en los momentos en que el arte debía posicionarse frente al poder. Cineastas, actores y productores parecen haber entendido el momento histórico: ya no basta con contar historias, ahora hay que tomar postura.
Cannes 2025 se extenderá hasta el 24 de mayo, y promete ser recordado no solo por sus películas, sino por el mensaje que lleva impreso: el cine como espejo, como refugio y como arma frente a la injusticia.